Colegio Teresianas: Ampliación con lona de cerámica tejida

Share to Facebook Share to Twitter Share to Google Plus

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

La nueva ampliación reubica todos los cursos de Bachillerato y cuarto de ESO, así como dota al colegio de un nuevo espacio deportivo cubierto, con las infraestructuras necesarias para poder dar servicio escolar y extraescolar

 

  •  Se eligió el lugar más adecuado para no afectar a la visibilidad del pabellón diseñado por Antoni Gaudí
  •  La celosía y el traslucido del policarbonato tamizan la luz del espacio de comunicación vertical y lugar de encuentro de los alumnos
  •  Todos los esfuerzos se han centrado en conseguir un buen comportamiento natural bioclimático
  •  Hay un esfuerzo por dejar vistos los diversos sistemas y materiales, por lo que se puede entender el proceso de montaje de los elementos

 

Pich-Aguilera Picharchitects Por Pich-Aguilera / Picharchitects

Felipe Pich-Aguilera Baurier y Teresa Batlle Pagès, arquitectos-socios, crearon en 1986 el estudio Pich-Aguilera, Arquitectos, SL. Desde 2012 se engloba en Picharchitects, marca internacional común 

 

El proyecto consiste en la ampliación del Colegio Concertado de las Teresianas, en la calle Ganduxer de Barcelona. El Colegio, debido a su valor patrimonial, al paso de los años y a las diferentes reformas docentes, se ha ido quedando sin espacios suficientes de aulas y de espacio de recreo cubierto. La nueva ampliación reubica todos los cursos de Bachillerato y cuarto de ESO, así como dota al colegio de un nuevo espacio deportivo cubierto, con las infraestructuras necesarias para poder dar servicio escolar y extraescolar.

Para nosotros ha supuesto un reto proyectar un edificio de nueva planta en un entorno con la singularidad y significación del actual Colegio de las Teresianas. Después de estudiar diferentes ubicaciones dentro del entorno escolar, se decidió realizar la ampliación en el lugar más adecuado para no afectar a la visibilidad del pabellón diseñado por Antoni Gaudí. El volumen respeta la altura y las distancias de los edificios colindantes y se liga funcionalmente al pabellón deportivo existente.

 

Detalle nueva fachada tejida cerámica a modo de celosía

 

El edificio tenía que hablar de su tiempo, sin dar la espalda a las texturas propias del edificio existente. Así pues, se ha optado por una fachada tejida cerámica hacia la calle, que hace de gran celosía, y elementos ligeros y luminosos hacia el interior de la escuela. Esta doble piel que tamiza térmica y lumínicamente el interior permite una libertad y flexibilidad en la distribución de las ventanas y los elementos opacos necesarios funcionalmente.

El pabellón necesitaba dar servicio a un espacio deportivo en planta semienterrada, consecuentemente se propone una estructura metálica colgada que permite dotar al edificio de una planta diáfana. Las aulas se distribuyen desde un pasillo distribuidor central que recibe luz, a cada una de las plantas, a partir de una chimenea solar. Los interiores se proponen desde la máxima austeridad y simplicidad, según las necesidades estrictas del centro.

 

El nuevo volumen respeta a los edificios colindantes y utiliza la textura cerámica para relacionarse con el edificio existente

 

Todo el proyecto se ha trabajado para conseguir el mínimo consumo de climatización y mínimo consumo de renovación del aire interior. La vegetación juega un papel importante en la calidad del aire y coopera con la maquinaria necesaria para reducir la contaminación. Se ha optado por sistemas radiantes de climatización como solución que proporciona un mayor confort y transferencia térmica.

La ubicación del edificio permite reestructurar el funcionamiento general del Colegio y posibilita diferenciar claramente un acceso para alumnos de segundo ciclo, así como dotar de servicios extraescolares que no interfieren con los horarios y funcionamiento escolar y de la comunidad religiosa que le da servicio.

 

Descripción de los aspectos innovadores

La obra ha introducido aspectos innovadores a nivel estructural, a nivel de envolvente y un trabajo de proyecto para conseguir un confort desde la aportación del entorno natural. A nivel estructural, se ha propuesto una estructura ligera que permite liberar todo el espacio edificado. El edificio surgió desde la importancia de dotar de una pista deportiva, cubierta en la planta baja. Por lo tanto, el punto de partida del proyecto era la importancia de un gran espacio diáfano, sobre el que crece el edificio y las aulas ubicadas sobre el espacio deportivo.

Grandes pilares y cerchas metálicas, producidas en fábrica y montadas en obra, hacen de pórtico y de apoyo del conjunto del edificio; cinco pórticos, con una gran presencia desde el exterior, son la estructura principal; sobre las cerchas cuelgan y se sujetan unos tensores que soportan los forjados de las plantas primera hasta la cuarta; los forjados se construyen a base de un forjado colaborando con el mínimo canto, lo que nos permite aligerar el peso propio; se propuso en el proyecto utilizar unos forjados de madera, que aún lograban aliviar más el peso de los forjados (el precio de este tipo de forjado hizo imposible su ejecución; en este sentido, hemos iniciado una prospección por otros sistemas en madera que empiezan a ser competitivos a día de hoy).

A nivel del envolvente del edificio, las fachadas responden a su orientación y a su ubicación frente a su entorno. La fachada principal, la que hace frente a la calle, quiere recuperar el material propio del colegio, pero a partir de las innovaciones existentes en el mercado actual. Se propone como material protagonista la cerámica, respetando los colores y tamaños de la fachada original, si bien dándole una función y una colocación totalmente diferente, con la voluntad de transmitir sistemas de nuestro tiempo. La fachada cerámica es una gran celosía que protege de la radiación solar y del exceso de luminosidad propia de nuestras latitudes.

La cerámica no se coloca desde los procedimientos tradicionales donde una pieza se apila sobre la otra con mortero para hacer solidario el conjunto, sino que se trata de una sucesión de grandes ‘lonas de cerámica tejida’, mediante un cableado especial que permite ir ligando y componiendo las piezas cerámicas, con unas ciertas reglas básicas que le dotan de la resistencia necesaria. El ‘tejido cerámico’ viene ya preparado de fábrica, con los ensayos necesarios de resistencia propia; en obra, simplemente se sujeta de arriba abajo y se fija a los forjados para evitar la succión del viento. Una sucesión de ‘lonas tejidas cerámicas’ de un metro de ancho y con la altura de toda la fachada componen el conjunto y son colocadas en obra en un solo día, y con la experiencia y el conocimiento del sistema de los operarios que la instalan. Toda la colocación, sistemas de apoyo y sujeción están planteados en proyecto, con la complicidad entre el arquitecto y la industria.

El cierre de la misma fachada hacia el interior es a base de grandes placas de policarbonato machihembrado. Así pues, la celosía y el traslucido del policarbonato tamizan la luz del espacio de comunicación vertical y lugar de encuentro de los alumnos.

 

Todos los patios cuentan con iluminación natural

 

Fachada vegetal

En el mismo plano del policarbonato y como fachada del lateral de las aulas se plantea una fachada vegetal que pretende mejorar el aislamiento del aula y la calidad del aire exterior y del interior. A nivel constructivo se coloca un sistema industrial ‘Airpot’ que hace la función de una gran jardinera, con una estudiada entrada de aire y porosidad para que la vegetación crezca con un mínimo sustrato y mínimas necesidades de mantenimiento. Un sistema de riego por goteo da la humedad suficiente a las plantas. Estudiamos en proyecto poder mejorar la calidad del aire interior e intentar aminorar la contaminación generada dentro de las aulas a través de la vegetación, pero la falta de conocimiento exhaustivo en este sentido nos obligó a desestimarlo. Actualmente las plantas únicamente tienen una función pedagógica, visual y de posible mejora de la calidad del aire exterior.

Las fachadas que dan hacia el interior del conjunto escolar se componen de una malla tipo ‘deployé’. Se pretende por un lado dotar al edificio de una fachada muy ligera y casi reflectante que no agobie sobre el conjunto donde está ubicado. Las fachadas permiten por un lado simplificar y flexibilizar la composición de aberturas hacia el interior, así como proteger de la radiación solar. En este sentido, la malla se coloca en diferentes posiciones, dependiendo de la orientación del edificio. Hacia el sur la inclinación de los cortes de la malla impiden el rayo solar y hacia el norte la inclinación del deployé capta toda la luz que el entorno cede.

El interior de estas fachadas está compuesto por unos paneles sándwich de lana de roca, que con poca masa ofrecen un gran aislamiento térmico y acústico, así como permiten construir una fachada con muy poco peso para el conjunto estructural. La carpintería es continua y fija, sin ‘premacs’, sobre los paneles sándwich.

 

Iluminación natural

Por último, para poder dotar a todos los espacios de iluminación natural, proyectamos unos patios a lo largo del eje de distribución de las aulas y les colocamos unos espejos ‘Espacio Solar’, que orientan y enfatizan la luz desde la planta más alta hasta el centro de la pista deportiva. La posibilidad de conocer y simular en proyecto el comportamiento de la luz a través del patio nos permite programar su inclinación y situación, incluso enfatizar a través de la luz días especiales de la escuela. Los espejos canalizan la luz y la reflejan en una cruz en un día de una festividad del colegio.

Es un edificio en el que hay un esfuerzo por dejar vistos en la medida de lo posible los diversos sistemas y materiales, por lo que se puede entender el proceso de montaje de los elementos. Esto aporta una interesante vertiente pedagógica a los propios alumnos del centro. Todos los esfuerzos se han centrado en conseguir un buen comportamiento natural bioclimático. Actualmente estamos documentando el proyecto, obra y uso para tener la evaluación ambiental con el sello verde.

El edificio lleva un año en funcionamiento. A lo largo de este tiempo se ha hecho un esfuerzo por parte de todo el equipo técnico (arquitectos, arquitectos técnicos, equipo de ‘project management’, constructora e industriales) para hacer una buena puesta a punto del edificio. El siguiente paso debe ser apoyar al equipo de mantenimiento para que conozca las condiciones y valores del edificio, y que ello conlleve el mejor funcionamiento, a nivel de confort natural y demanda energética.

 

FICHA TÉCNICA

  • Ampliación Colegio Teresianas. Pista Deportiva. Cuarto de ESO y Bachillerato. Barcelona. Final construcción 2014.
  • Promoción Privada: Fundación Teresianas
  • Arquitectos: Felipe Pich-Aguilera y Teresa Batlle. 
  • Jefes de grupo: Angel Sendarrubias, gestión de calidad, Pau Casaldàliga, I + D + i. 
  • Jefes de Proyecto: Ute Müncheberg, proyecto y Jordi París, dirección de obra. 
  • Especialistas: Bis arquitectos, Estructura. Avant Ingeniería, instalaciones. Toni Floriach, 
  • Project Management: Actio. 
  • Constructora: Teyco. Simón Garcia, fotógrafo.
  • Superficie construida: 2.845m2
  • Coste Construcción: 2.700.000 euros